Y el culebrón sigue: una fábula

En post anteriores se ha hecho ya referencia  a un caso por presunto acoso que lleva más de tres años en lo penal y cuyos elementos siguen activos en la actualidad.

Como última acción, que se comunica diligentemente al juzgado competente, se incluye en el equipo decanal y en una comisión, de la cual se forma parte obligatoriamente por ser representante de alumnos de tercer ciclo, a dos de los denunciados en el caso. Sin ningún tipo de respeto, ya no sólo a la condición de denunciante (por lo que ya tendrían más que claro que no se pueden acercar), sino también a la de representante de alumnos, se continúan introduciendo elementos disruptores.

Nuevo elemento a tener en cuenta en lo que ya está siendo una larga lucha, la cual nos permite introducir una historia bastante difundida que encontramos en la red y que muy bien puede adaptarse a la situación que nos ocupa y la forma de enfrentarla.

La historia con moraleja se titula “La zanahoria, el huevo y el café” y es la siguiente:

En una conversación entre un padre y una hija, ésta se quejaba acerca de su vida y de lo difíciles que le resultaban las cosas. Cansada de luchar, no sabía qué hacer para continuar adelante y creía que terminaría dándose por vencida. Cada vez que parecía que solucionaba un problema, otro asomaba en el horizonte.

Su padre, chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí procedió a llenar tres ollas con agua y colocarla sobre un fuerte fuego a fin de que hirviesen. Una vez hirviendo las tres ollas, colocó en cada una de ellas un ingrediente: zanahorias, huevos y café, para dejarlas hervir en silencio.

Esperando la hija se preguntaba impacientemente qué es lo que estaría haciendo su padre, que veinte minutos después sacaría los ingredientes ya cocidos para colocarlos en sus respectivos recipientes. Tras lo cual, mirando a su hija, le dice:

– “Querida, ¿qué ves?”

-”Zanahorias, huevos y café”

Haciéndola acercarse, su padre le pide que primero toque las blandas zanahorias, luego rompiese el huevo duro y que finalmente probara el aromático café. Tras lo cual se hija le preguntó qué significaba aquello.

Pacientemente el padre le explica que los tres ingredientes que ella había probado habían pasado por la misma adversidad, el agua hirviendo, pero que cada uno de ellos había reaccionado de forma diferente: las zanahorias antes de su cocción eran duras pero se habían vuelto blandas después de haber estado en el agua hirviendo; mientras que con los huevos el caso fue el contrario, líquido por dentro y con una débil defensa de su cáscara, su interior se había vuelto duro tras pasar por el mismo proceso; por último, los granos de café habían sido los únicos capaces de cambiar la situación del agua, convirtiéndola en un fuerte y aromático café.

Como enseñanza le plantea la siguiente cuestión a su hija: ¿Cuál de estos elementos eres tú? Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes ante ella?

“- ¿Cuál eres tú?”, le preguntó a su hija. “Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes? ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero que cuando la adversidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? ¿Poseías un espíritu fluido, pero después de una adversidad se ha vuelto duro y rígido? ¿O eres como un grano de café? El café que cambia al agua hirviendo, el elemento que causa dolor, alcanzando su mejor sabor. Si eres como este último, ante una adversidad que va a peor reaccionarás mejor y conseguirás que la situación cambie.

Así que, ¿cuál de estos elementos decides ser?

En este caso yo lo tengo claro, ¿Y usted?

Se continuará aguantando el tipo sin permitir que nada influya en la decisión de llevar el caso hasta el final, continuando con la recogida de pruebas de cada una de las acciones que puedan ser relevantes para el caso, Pues por ahora simplemente queda esperar a qué tipo de acciones de protección pone en marcha la justicia, que continua tardando a pesar de la queja puesta en la Sala do Goberno del Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSXG) denunciando las múltiples vicisitudes que están alargando el proceso y de las cuales la parte denunciante no tiene ninguna culpa. Al mismo tiempo que se espera la resolución de la Audiencia Provincial acerca de la apelación admitida a trámite.

La justicia puede ser ciega pero es cuestión nuestra el devolverle de vez en cuando la vista, actuando sobre esas adversidades que puedan afectar a nuestra vida, pero, como en el caso del café, nunca cambiar nuestra esencia.

Control del estrés: el entorno

Dicen que “el trabajo más productivo es el que sale de las manos de un hombre contento”.

El trabajo por sí mismo no tiene porqué ser una fuente de estrés, pues un entorno laboral favorable, donde se reconoce la labor que se lleva a cabo, llevando a cabo un trabajo que al menos gusta o apasiona, con relaciones sociales constructivas y no destructivas, puede favorecer la productividad de quien lo realiza.Por el contrario, en entornos laborales, y sociales, no agradables la situación suele ser bien distinta, con menores rendimientos o, incluso, pudiendo llegar a manifestarse el malestar incluso a través de enfermedades con base más psicológica que física.

A veces es imposible escapar de estos entornos pero podemos intentar minimizar sus nocivos efectos.No dejarse avasallar, pero manteniendo siempre la educación, porque no es cuestión de rebajarse a un nivel indigno, sino mantener a distancia en la medida de lo posible a los elementos problemáticos haciendo gala de un “saber estar”.

Fomentar las buenas relaciones en tu entorno próximo, pues como decía Confucio: “Debes tener siempre fría la cabeza, caliente el corazón y larga la mano”.

La cabeza fría para mantener el control en las diversas situaciones más o menos incómodas en las cuales puedes verte inmers@, manteniendo bien atada la ira o el rencor.

El corazón caliente para poder compartir afecto o cariño con las personas a quienes aprecias, aunque haya ocasiones en las cuales puedan llegar a sacarle a uno de quicio, de forma intencionada o no.

Larga la mano, más bien “la mano tendida” que la mano puede ser larga en muchos sentidos, para estar en disposición de ayudar siempre que se pueda a los otros.

Haciendo gala de este pequeño retazo de la sabiduría china se tiene un mayor control sobre el entorno, pero si incluso esta actitud no basta lo mejor, siempre que sea posible, es evitar los entornos nocivos, al igual que señalábamos en un post anterior con respecto a las personas nocivas que pudiese haber en nuestro entorno.

Algunas veces tenemos que aplicar la filosofía de hacernos dueños de nuestro propio destino.

El amor y el tiempo

No me puedo resistir a compartir aquí una parábola que últimamente suelo encontrar por la red sobre los sentimientos, más concretamente el amor, y el tiempo.

Se puede encontrar en diversas páginas web pero yo reproduzco la encontrada en el enlace http://www.agustinos-es.org/parabolas/indice/el_amor_y_el_tiempo.htm

Y dice así:

Hubo un tiempo en el que en una isla muy pequeña, confundida con el paraíso, habitaban los sentimientos como habitamos hoy en la tierra. En esta isla vivían en armonía el Amor, la tristeza, y todos los otros sentimientos. Un día en uno de esos que la naturaleza parece estar de malas, el amor se despertó aterrorizado sintiendo que su isla estaba siendo inundada.

Pero se olvidó rápido del miedo y cuidó de que todos los sentimientos se salvaran. Todos corrieron y tomaron sus barcos y corrieron, y subieron a una montaña bien alta, donde podrían ver la isla siendo inundada pero sin que corriesen peligro.

Sólo el amor no se apresuró, el amor nunca se apresura. Él quería quedarse un poquito más en su isla, pero cuando se estaba casi ahogando el amor se acordó de que no debía morir. Entonces corrió en dirección a los barcos que partieron y gritó en busca de auxilio.

La Riqueza, oyendo su grito, trató luego de responder que no podría llevarlo ya que con el oro y con la plata que cargaba temía que su barco se hundiera.

Pasó entonces la Vanidad que también dijo que no podría ayudarlo, una vez que el amor se hubiese ensuciado ayudando a los otros, ella, la Vanidad, no soportaba la suciedad.

Por detrás de la Vanidad venía la Tristeza que se sentía tan profunda que no quería estar acompañada por nadie.
Paso también la Alegría, pero esta tan alegre estaba que no oyó la suplica del amor.

Sin esperanza el Amor se sentó sobre la última piedra que todavía se veía sobre la superficie del agua y comenzó a menguar.

Su llanto fue tan triste que llamó la atención de un anciano que pasaba con su barco. El viejito tomó al Amor en sus brazos y lo llevó hacia la montaña más alta, junto con los otros sentimientos.

Recuperándose, el amor le preguntó a la Sabiduría quién era el viejito que lo ayudo… a lo que ésta respondió….. “El Tiempo”….. el Amor cuestionó: …”¿Por qué solo el Tiempo pudo traerme aquí?”…. La Sabiduría entonces respondió:

“Por que sólo el Tiempo tiene la capacidad de ayudar al Amor a llegar a los lugares más difíciles”…

Podemos extraer muchas conclusiones, pero yo me quedo con la dialéctica entre lo que el corazón siente y lo que la razón puede llegar incluso a gritarnos. El miedo a perder las cosas a las que estamos acostumbrados, a abandonar nuestra zona de confort, puede llegar a anclarnos en situaciones sin salida, al mismo tiempo que la experiencia (basada en el ensayo y error que constituye nuestra formación como personas) nos irá ofreciendo alternativas para conducirnos a nuestro destino, en el sentido de lo que realmente deseamos llegar a ser o llegar a conseguir.

Couple, Beach, South, Goa, Sunset, Valentine, Lovers

Fuente imagen: http://pixabay.com/en/couple-beach-south-goa-sunset-20208/

 

La Rosa y el Sapo

Bonita e instructiva historia que me ha pasado un amigo por el facebook.

En un jardin habia una hermosa rosa pero nadie la cortaba porque a su lado estaba un sapo grande gordo y feo. Un dia la rosa muy enojada le dice: ¿por qué no t alejas de mi?..El sapo muy triste se alejó.
A la semana paso por ahi y le pregunta a la rosa: ¿Qué te paso?, ¿por qué tus pétalos se están marchitando?
La rosa respondió: las hormigas me comen día y noche
El sapo le contesta, cuando yo estaba a tu lado no las dejaba, yo me las comia, por eso lucias tan hermosa

Muchas veces somos como la rosa porque no nos damos cuenta el bien que nos hacen las personas que están a nuestro lado, las despreciamos sin darnos cuenta que lo unico que hacen es protegernos.
NO SEAS COMO LA ROSA VALORA A LAS PERSONAS QUE TE RODEAN PORQUE AUNQUE TU NO TE DES CUENTA ESTAN AHI PARA CUIDARTE.. Quien te lastima
te hace FUERTE,
quien te critica
te hace IMPORTANTE
quien te envidia
te hace VALIOSO,
y a veces es divertido saber
que, aquellos que te desean lo peor…
tienen que soportar
que te ocurra lo MEJOR!!!

Parábola para superar malos momentos

Un campesino, que luchaba con muchas dificultades, poseía algunos caballos para que lo ayudasen en los trabajos de su pequeña hacienda.

Un día, su capataz le trajo la noticia de que uno de los caballos había caído en un viejo pozo abandonado. El pozo era muy profundo y seria extremadamente difícil sacar el caballo de allí.
El campesino fue rápidamente hasta el lugar del accidente, y revisó la situación, asegurándose que el animal no se había lastimado. Pero, por la dificultad y el alto precio para sacarlo del fondo del pozo, creyó que no valía la pena invertir en la operación de rescate. Tomó, entonces, la difícil decisión: Determinó que el capataz sacrificase al animal tirando tierra en el pozo hasta enterrarlo, allí mismo. Y así se hizo. Los empleados, comandados por el capataz, comenzaron a lanzar tierra adentro del pozo de forma de cubrir al caballo. Pero, a medida que la tierra caía en el animal, éste la sacudía y se iba acumulando en el fondo, posibilitando al caballo para ir subiendo. Los hombres se dieron cuenta que el caballo no se dejaba enterrar, sino al contrario, estaba subiendo hasta que finalmente, consiguió salir!
Si estas “allá abajo”, sintiéndote poco valorado, y los otros lanzan sobre ti la tierra de la incomprensión, la falta de oportunidad y de apoyo, recuerda el caballo de esta historia.
No aceptes la tierra que tiraron sobre ti, sacúdela y sube sobre ella. Y cuanto más tiraren, mas iras subiendo, subiendo, subiendo…
Sonriendo, sonriendo, sonriendo..

En definitiva, que no te roben los sueños, tu sonrisa es tu mejor aliada……porque como se puede ver y escuchar en el siguiente video

Reflexiones

Navegando por la red he encontrado una leyenda árabe que nos puede hacer pensar, sobre todo en aquellos momentos en que más nos es necesaria una mano amiga.

Mi mejor amigo

Dice una linda leyenda árabe que dos amigos viajaban por el desierto y en un determinado punto del viaje discutieron. El otro, ofendido, sin nada que decir, escribió en la arena:
Hoy, mi mejor amigo me pegó una bofetada en el rostro.

Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde decidieron refrescarse. El que había sido abofeteado y lastimado comenzó a ahogarse, siendo salvado por el amigo.

Al recuperarse tomó un estilete y escribió en una piedra:
Hoy mi mejor amigo me salvó la vida.

Intrigado, el amigo preguntó:
¿Por qué después que te lastimé, escribiste en la arena
y ahora escribes en una piedra?

Sonriendo, el otro amigo respondió:
“Cuando un gran amigo nos ofende, debemos escribir en la arena donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo; por otro lado, cuando nos pase algo grandioso, debemos grabarlo en la piedra de la memoria del corazón donde viento ninguno en todo el mundo podrá borrarlo”.Imagen

Afrontando nuevos retos

Aquí estamos, afrontando un nuevo reto que me recuerda al título de una redacción que nos pidiera una profesora cuando estudiaba EGB: “Ante una página en blanco”

Ciertamente, esta entrada inicial de mi recientemente estrenado blog representa todo un reto, pero son estas pequeñas cosas las que le dan la sal a nuestra vida. Y decido encarar esta actividad hablando exactamente de eso de los retos y la forma de encararlos en nuestro día a día como una forma de autosuperación, de saber “de qué pasta estamos hechos” y hasta dónde somos capaces de llegar, porque las posibilidades que se abren ante nosotros pueden llegar a resultar prácticamente infinitas.

A pesar de las dificultades que nos podamos encontrar en ese largo camino que representa nuestra vida, citando a Jane Goodall, “Si de verdad quieres algo, y trabajas muy duro, y aprovechas las oportunidades, y nunca te rindes, vas a encontrar el camino”; “Lo que haces marca la diferencia, y tienes que decidir qué tipo de diferencia quieres marcar“.

Ejemplos de superación personal podemos encontrar muchos, pero me gustaría resaltar aquí dos de mis “heroes” que compartían una característica, ambos se quedaron ciegos siendo muy jóvenes, hecho que no fue óbice para desarrollar una más que interesante vida profesional.

Uno es Andrea Bocelli, un tenor con algunas canciones en las cuales se pueden ver reflejadas reminiscencias de luchas pasadas y que sirven de inspiración para mantenernos firmes en nuestras propias batallas. Sirva de ejemplo el siguiente fragmento de su “A mio padre”

Non preoccuparti, ascoltami
Avrò problemi
Affronto infami ma
Niente mi spaventerà
Niente mi corromperà
Niente al mondo
Mi farà scordare che
Posso vincere

No menos inspiradora era Juan Antonio Cebrián (y digo era porque dentro de pocas fechas se cumplirán 5 años desde que, una aciaga tarde, su voz apagara pero su recuerdo y sus obras -escritas y podcast- siguen persistiendo a pesar del tiempo), que nos deleitaba muchas noches de insomnio con sus narraciones vívidas acerca de hechos de la historia y la enormidad de su conocimiento en su programa La Rosa de los Vientos. Valgan estas líneas como homenaje a nuestro “Gran Capitán”.

Basten estas primeras líneas como inauguración de este nuevo reto que me planteo como otra forma de desarrollo personal y quizás también profesional, el de enfrentarse día a día con esa página en blanco por escribir que representa nuestra propia vida, y que pretendemos afrontar siguiendo el lema que tantas veces hemos oído a Cebrián:

Fuerza y Honor