Enlace

Perdonen que tenga que reeditar la entrada de ayer, pero no quedó a mi gusto

http://www.elidealgallego.com/articulo/coruna/la-audiencia-da-impulso-a-un-proceso-contra-la-universidad-por-bullying/20130113234437101258.html

denuncia publicaDenuncia pública de presunta destrucción de pruebas tras auto de la Audiencia Provincial de A Coruña, en el cual se solicitaba la petición de todos los documentos pedidos por la interesada durante la primera instrucción del proceso, así como se ordenaba que se realizara la investigación efectiva del caso por no haberse realizado ninguna gestión al respecto en el mencionado primer proceso. El fallo de la Audiencia sería de mayo de 2012 y la destrucción de los curriculos solicitados, en su mayoría, el 8 de junio de 2012.

Actualmente el caso se encuentra en un nuevo proceso de instrucción, encontrándose con nuevos escollos, como serían el tener que solicitar la propia jueza el historial clínico desde el año 2008, por haber entregado el CHUAC historial incompleto, a pesar de las reiteradas reclamaciones al respecto por parte de la interesada.

Por cierto, señores periodistas, ojo con la no utilización de la palabra presunto antes de las aseveraciones que realizan, que no queremos acabar como el padre que denunciaba el caso de las niñas de Alcacer. Es decir, presunta destrucción de pruebas, presuntas falsedades documentales, etc., que eso lo tiene que decir el juez.

Enlace

Interesante análisis doctrinal de la violencia psicológica

Una de las cuestiones más difíciles de probar en las luchas legales por casos de mobbing sería la violencia psicológica a la que ha de hacer frente el trabajador. En el link introducido en este post se encontrará un análisis que aboga, como ya he realizado en algún post anterior, en contra de esa práctica invisibilidad de este tipo de hechos.

La lucha contra el mobbing en la Universidad

Uno de los sectores en los cuales tiene lugar y se denuncia este tipo de conductas lo constituye, según estudios realizados, la administración pública y la Universidad no es un caso aparte. Para luchar contra éste están proliferando las asociaciones que dan apoyo y orientación a las víctimas, como es el caso de la Asociación Transparencia Universitaria (ATU), anteriormente denominada Plataforma contra la Corrupción y el Acoso en la Universidad Pública (web: http://www.corruptio.com)

Pero, ¿qué es o en qué consiste el mobbing?

El mobbing o acoso moral en el trabajo es definido por la Unión Europea como aquel “comportamiento negativo entre compañeros o entre superiores o inferiores jerárquicos, a causa del cual el afectado es objeto de acoso y ataque sistemático durante mucho tiempo, de modo directo o indirecto, por parte de una o más personas, con el objetivo y/o efecto de hacerle el vacío.

En el caso de España, si bien con anterioridad no se encontraba bien definido legalmente el acoso laboral en el Código Penal, la reforma del 2010 introduce dentro de los delitos de torturas y contra la integridad moral el acoso laboral, definiéndolo en el Preámbulo como <<el hostigamiento psicológico u hostil en el marco de cualquier actividad laboral o funcionarial que humille al que lo sufre, imponiendo situaciones de grave ofensa a la dignidad>>. Así, al artículo 173.1 del Código Penal se le han añadido dos párrafos, uno referente al tema que nos ocupa y el otro al acoso inmobiliario, estableciendo con respecto al acoso laboral que “Con la misma pena serán castigados los que, en el ámbito de cualquier relación laboral o funcionarial y prevaliéndose de su relación de superioridad, realicen contra otro de forma reiterada actos hostiles o humillantes que, sin llegar a constituir trato degradante, supongan grave acoso contra la víctima.”

Más específica, en mi humilde opinión, resulta la definición dada en una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Galicia, de fecha 8 de abril de 2003, en la cual se argumentaba que “Aunque no existe una definición legal de acoso moral, se puede destacar, de acuerdo con los estudios doctrinales más solventes, los siguientes elementos básicos de esa conducta: a) la intención de dañar, ya sea del empresario o de los directivos, ya sea de los compañeros de trabajo, b) la producción de un daño en la esfera de los derechos personales más esenciales; c) el carácter complejo, continuado, predeterminado y sistemático.”

Comportamientos que van más allá del ataque personal directo entrarían en esta categoría, como son quitarle trabajo o herramientas necesarias para el mismo al trabajador, descalificación injustificada de su trabajo, alejamiento de un entorno normal de trabajo, etc. Muchos de ellos sutiles, aunque con consecuencias para quien sufre los sufre, e incluso muy difíciles de probar en la mayoría de las ocasiones.

Sin embargo, como señalé en el IV Congreso contra la Corrupción y el Acoso en la Universidad no siempre tiene que ser así, pues hay una serie de consejos que se pueden seguir para ir recopilando pruebas:

  1. Ante todo, denunciar, a través de intancia ante la autoridad pertinente de la Universidad y metida en registro,  de la situación aportando las pruebas que se tengan de este tipo de comportamiento. De esta forma, la presunta víctima tiene justificante de que ha denunciado los hechos.
  2. Si no se recibe respuesta y la situación sigue igual, tras un plazo de unos dos o tres meses, solicitud del certificado de silencio administrativo como una prueba más
  3. Si hay comunicaciones escritas en las cuales se puede probar la existencia de este tipo de comportamientos, pues aunque sean sutiles las palabras escritas no se las lleva el viento
  4. Certificados médicos en los cuales se especifique las consecuencias físicas y/o psicológicas que la situación está teniendo para la presunta víctima

Estas cuatro constituyen las pruebas más fáciles de conseguir para luchar contra este tipo de situaciones en la Universidad, ya que la aportación de testigos, aunque muy importante, no resulta nada sencilla de conseguir.

Para más información sobre el tema se pueden consultar enlaces como: