Que nunca te paren (nada es tan terrible como pueda parecer)

Cuando te encuentras con situaciones en las cuales no parece haber salida, acorralado como un león enjaulado, podemos creer que la situación es más terrible de lo que en realidad es. Así, una de las cuestiones que pueden afectar a nuestra percepción es la anticipación, esto es, el dejar volar a la imaginación hacia visiones catastrofistas de dónde nos hallamos o la situación en que nos vemos envueltos (lo queramos o no).

Los “debería”, “y si….”, “tengo que”, etc. en los cuales se puede llegar a estar imponiendo una definición de la situación que muchas veces no resulta acorde con la realidad afectan a nuestras acciones e, incluso, llegan a paralizarnos.

En estas ocasiones se hace necesario echar mano de nuestro razonamiento y nuestra voluntad, asumir una actitud de análisis crítico, a pesar de lo que digan o quieran hacerte creer terceras personas, para encontrar una vía para la solución de la situación que se esté viviendo. Pues como se dice popularmente “todo tiene remedio menos la muerte”.

Como podemos ver en la película “Invictus”, nuestra actitud puede influir en nuestro presente y nuestro futuro. Por lo que reproducimos aquí el poema mencionado en la misma y que muestra la adopción de una actitud de lucha contra la adversidad:

En la noche que me envuelve,
negra, como un pozo insondable,
doy gracias al Dios que fuere
por mi alma inconquistable.

En las garras de las circunstancias
no he gemido, ni llorado.

Ante las puñaladas del azar,
si bien he sangrado, jamás me he postrado.

Más allá de este lugar de ira y llantos
acecha la oscuridad con su horror.

No obstante, la amenaza de los años me halla,
y me hallará, sin temor.

Ya no importa cuan estrecho haya sido el camino,
ni cuantos castigos lleve a la espalda:

Soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma.

William Ernest Henley

Asume tu realidad, sé creativo en la búsqueda de soluciones, y que nunca ….. pero nunca, nunca……. Te paren